Viviré de la opulencia del arte roto, del descaro triste que tiene lo que se esconde en los callejones.
Viviré de lo desconocido. Lo que vive queriendo estar muerto, deforme en esencia, quebrado en lo íntimo.
Viviré de lo desolado y desértico, del pan diario del hambriento, del hastío, de la gloria y la sonrisa, de lo impreso en mis líquidos ectoplasmáticos y linfáticos, místicos y groseros en su propia naturaleza deshuesada.
domingo, 19 de febrero de 2012
viernes, 10 de febrero de 2012
Prácticamente de la nada, de las entrañas del vacío mismo, identifico mi desconexión natural con el entorno.
Y me reconozco aislada, desolada. Irreconocible en el espejo y traicionera de mis letras.
Inmensamente feliz en la tragedia, nostálgica del pasado y sus luces, las pocas que brillaron.
Aliviada en el presente, negadora de los ayeres tristes.
Bifurcada en todo sentido, adolorida en el espectro de lo conocido.
De los momentos vacíos que no existen, porque están llenos de atmósfera y de polvo y de sueño y de humo y cosas que no veo; de esos momentos surge mi angustia, mi nudo de garganta, mis lágrimas de felicidad, mi dicha completa, mi trastorno tenebroso...
Y de la nada permanente, llena de espesa realidad, surge mi yo ambivalente, concentrado en los puntos medios, como decían los filósofos antiguos y aún así perdiéndose en los excesos, de amor, de miedo, de incertidumbre necesaria.
Y me reconozco aislada, desolada. Irreconocible en el espejo y traicionera de mis letras.
Inmensamente feliz en la tragedia, nostálgica del pasado y sus luces, las pocas que brillaron.
Aliviada en el presente, negadora de los ayeres tristes.
Bifurcada en todo sentido, adolorida en el espectro de lo conocido.
De los momentos vacíos que no existen, porque están llenos de atmósfera y de polvo y de sueño y de humo y cosas que no veo; de esos momentos surge mi angustia, mi nudo de garganta, mis lágrimas de felicidad, mi dicha completa, mi trastorno tenebroso...
Y de la nada permanente, llena de espesa realidad, surge mi yo ambivalente, concentrado en los puntos medios, como decían los filósofos antiguos y aún así perdiéndose en los excesos, de amor, de miedo, de incertidumbre necesaria.
domingo, 5 de febrero de 2012
sábado, 4 de febrero de 2012
¿Se puede volver de un misterioso coma, de una desaparición del alma. Esporádica como fue, escalofriante como lo fue?
¿Pueden lo párpados entibiarse?
Se siente fuerte en la piel, después de una mañana renacentista. Una marca roja será mi recuerdo.
¿Pueden los dedos entibiarse?
Un eco desconocido me quebró, fui cristal de ese momento.
Me sentí de arcilla, me sentí de arena seca.
¿Puede tu cabeza sacudirse el polvo?
(Tengo las manos en los bolsillos, apretadas, lo juro...)
Y lo que lluevan mis ojos no serán más que sonrisas y mandarinas.
Silencio, privativa soledad.
Resucitar de entre los muertos.
Confuso estado de limbo. (No, ya no)
Relámpago de tardes. De ansias.
Tesientoahorayaquíenrinconesdemialmaenlasquemadurasdemicuelloenmicorazóntambaleante.
¿Pueden lo párpados entibiarse?
Se siente fuerte en la piel, después de una mañana renacentista. Una marca roja será mi recuerdo.
¿Pueden los dedos entibiarse?
Un eco desconocido me quebró, fui cristal de ese momento.
Me sentí de arcilla, me sentí de arena seca.
¿Puede tu cabeza sacudirse el polvo?
(Tengo las manos en los bolsillos, apretadas, lo juro...)
Y lo que lluevan mis ojos no serán más que sonrisas y mandarinas.
Silencio, privativa soledad.
Resucitar de entre los muertos.
Confuso estado de limbo. (No, ya no)
Relámpago de tardes. De ansias.
Tesientoahorayaquíenrinconesdemialmaenlasquemadurasdemicuelloenmicorazóntambaleante.
viernes, 3 de febrero de 2012
domingo, 29 de enero de 2012
II
A ella le dan un miedo terrible las noches, las detesta un poco; cuando el sueño la esquiva con desprecio, ella piensa que debe ser algún tipo de castigo, aunque sabe que no merece ser castigada.
La luna es cruel con su ánimo, la oscuridad la seduce a la muerte, la enerva y le pone fármacos en la boca.
Aún así se le iluminan los ojos con las estrellas que llenan de bipolaridad los minutos.
La estoy conociendo de a poco, me da lástima.
La estoy conociendo de a poco, no quiero apresurarme.
La luna es cruel con su ánimo, la oscuridad la seduce a la muerte, la enerva y le pone fármacos en la boca.
Aún así se le iluminan los ojos con las estrellas que llenan de bipolaridad los minutos.
La estoy conociendo de a poco, me da lástima.
La estoy conociendo de a poco, no quiero apresurarme.
I
Estoy recién conociendo a una mujer que de alguna forma,
conozco hace tiempo, pero en sueños, imaginaciones, hipótesis…
Para ella los cielos se tornan violentos, esto la llena de
alegría y por eso llora. ¿Extraño no? Sus lágrimas, que se escurren con una
facilidad increíble, celebran lo bello con la misma amargura que disfrutan los
rencores y ventiscas que le presentan los días.
Tiene 23 años, la conozco hace un par de semanas, al menos
eso creo. Esas semanas podrían ser también horas o centurias, no lo tengo claro
y no es demasiado importante.
No la conocí de golpe, como sugeriría cualquier historia
emocionante de esas que salan la vida supuestamente, nuestro encuentro fue más
bien pausado, progresivo e incompleto; aun me faltan tantos detalles para
comprender sin que se me crispe la piel, aquella manera frágil y confusa que
tiene de moverse por su historia.
Cada vez que la miro, cuando nos vamos a dormir ya cansadas
de todo, me parece tan absurda la maligna saña con que destroza lo que tiene y
sin embargo, despierta, no soy capaz de detener sus golpes…
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